20/10/2018 - Concepción del Uruguay Entre Ríos

3 de Febrero de 2018> Eventos
Actualidad del Sector Avícola en Argentina

Ceva Business Program cerró el ciclo en la Universidad Di Tella

Joaquín De Grazia, Presidente de Granja Tres Arroyos, fue el encargado de cerrar el CEVA Business Program 2017, una iniciativa de capacitación organizada durante todo el año por la empresa. El empresario elogió la iniciativa de CEVA y agradeció la invitación a compartir el cierre, del cual, participaron ejecutivos de varias empresas.

“Durante 1965 abrimos un local de venta de aves al público, atendido por mi padre, junto a Pierino De Grazia y Víctor Santángelo, una sociedad que se mantuvo hasta mediados de la década de los años 80 y de la cual sólo tenemos orgullo. La familia llegó a la Argentina en 1935 y, desde ese entonces, la relación de mi familia con la avicultura fue indisoluble a lo largo de más de 80 años”. 
“En el año ´50 mi padre pone una venta de pollos en un mercadito que todavía se conserva, ubicado en Trelles y Gaona. Compraba pollos vivos en Barracas y desde allí se los traían. Eran tres puestos de pollos que compraron una máquina de pelar. En ese lugar conocimos a la familia Santángelo, hicimos con ellos la sociedad Soychú, en 1962 y, en 1965, se conforma Granja Tres Arroyos”. 
“Como integrantes de la avicultura argentina, nos planteamos una integración vertical. Para eso había que tener un plan de crecimiento, diversificar los productos, desarrollar mercados de exportación, cosa que me ocupó siempre. Las perspectivas a futuro son productividad, sustentabilidad, competitividad y consolidar la profesionalización”. 
“En el esquema preintegración había productores de aves reproductoras, que eran las cabañas más conocidas del mundo en ese momento. Entre 1958 y 1954 se establecieron todas en Argentina: Arbor Acres, Cobb, Indian River, Pilch. Todas tenían bases en nuestro país, porque veían que, con la producción de cereales, podía ser un lugar para hacer avicultura y todavía hoy nos ven de esa manera”.
“Ellos vendían a los productores de pollito BB, cabañas independientes, a productores de aves vivas que compraban el alimento y se atendían por veterinarios. En los peladeros comprábamos aves vivas y vendíamos pollo entero. En la década del ´70 comenzó una tendencia a integrar etapas, porque al avicultor independiente fue desapareciendo. A fines de esa década, hacer alimento balanceado era una idea impracticable, pero paulatinamente fuimos agregando etapas a la integración. Cada vez que alguno de nosotros integraba una etapa ganaba un diferencial, por lo cual terminamos todos formando parte de la integración vertical”.
 
Plan de crecimiento
 
 
“El plan es de CEPA, nuestra cámara empresaria. En 2003 nos planteamos un plan de crecimiento a instancias de la opinión de Roberto Domenech, que había trabajado en el Estado nacional los últimos dos años. Así fue que partimos de 17 kilos per cápita y se lo presentamos al ministro Roberto Lavagna en su momento. Básicamente era un cálculo de cuánto queríamos crecer, cuánto exportar y cuánto destinar el mercado interno. 
Sobre cumplimos todas las metas y sobrepasamos 40 kilos de consumo interno per cápita. Construimos un sector agroindustrial que se fue mostrando; entre 2003 y 2010 tuvimos un mercado interno e internacional pujante. Desde 2011 a 2014 viene la crisis internacional y se frena ese impulso. El nuevo plan incluye 2015- 2020, donde nos encontramos”.
 
 
Mercado internacional
 
 
“Hay algunos mercados donde cuesta llegar por costos, de bajo precio. Y mucha de la gente que quiere comprar no tiene con qué pagar. Pero en general, para poder vender fuera de nuestro país, debemos ir acompañados de tratados de libre comercio. Chile, por ejemplo, tiene más de medio centenar de tratados, lo que le permite comprarnos, por ejemplo, una tonelada de suprema de pollo a U$A 2.800 y venderla en Europa a U$A 4.200; pero si Argentina quiere venderla directamente en ese continente, nos pagan U$A 2.600, porque pagamos 1.500 euros de impuestos. La misma situación se repite con México, Estados Unidos, Japón o Corea”. 
 
Tipo de cambio
 
“Por lo que vemos, el tipo de cambio no nos ayudará mucho. Exportar implica un gran esfuerzo, no solamente en cuanto a inversiones. Debemos conservar un departamento de control de calidad en cada planta para mantener clientes que, tal vez, no lo justifiquen en el largo plazo. Brasil y Estados Unidos lo hacen de esa manera y entre ambos alcanzan 80 por ciento del mercado internacional avícola”. 
 
Bienestar animal
 
“Algunos clientes son mucha más exigentes por sí mismos que por ser de Europa. Nosotros tenemos allí un cliente que nos compra carne de gallina cocida y nos exige ponerle perchas a las reproductoras, con densidades diferentes, fardos de pasto y otras cuestiones relacionadas al bienestar animal. Si lo hacemos es porque el cliente lo vale pero, en general, hay cada vez mayores exigencias en este sentido”. 
 
 
Mercosur y UE
“La ventaja imprescindible es que Brasil tiene una cuota de 300 mil toneladas de pollo, porque ganó un panel en la OMC al Mercado Común Europeo, por una demanda que le habían hecho por dumping. Si Argentina tuviera un sistema de libre comercio con Europa, se abandonaría este régimen para la carne aviar, lo cual sería una gran ventaja para nuestro país”.
 
 

 

www.cadenaavicola.com / Concepción del Uruguay / Entre Ríos / Argentina
email prensa@cadenaavicola.com

Arriba